CONTANDO OVEJAS
Hola amigos bloguer@s, soy “Loco por la música” de la Costa Tropical , espero hayáis pasado buen día de Andalucía, como sabréis en Granada cayo un nevazo del que fui testigo y se dieron unas estampas preciosas viendo la nieve pintando de blanco la ciudad.
Hoy quería compartir una experiencia personal, últimamente me viene a la mente el recuerdo de una persona… os cuento: una de las veces que estuve ingresado en "agudos", pasaron dos días y dormía solo sin compañero de habitación, yo sabia que eso no era normal puesto que en agudos siempre hay mucha gente, así que durante la tarde vi una cara nueva, la cual al verla, ya lo presentí que seria mi compañero.
Iba andando de un lado a otro sin sentarse sin hablar con nadie, para romper el hielo me acerque y me presente, el hizo lo mismo, era mayor que yo y me acuerdo perfectamente sus primeras palabras: “yo solo quiero que me duerman, quiero dormir no puedo mas”, yo lo tranquilizaba diciéndole que allí dormiría seguro puesto que te cuidan para que estés lo mas relajado posible y que si en el caso que no pudiera dormir pues yo tenia unas cartas y podíamos jugar.
El veía muy imposible lo de dormir, pero lo de las cartas le llamo poderosamente la atención ya que era muy aficionado. Estuvimos jugando toda la tarde, y llegó la hora de dormir, me decía que cerraría los ojos pero que no tenia sueño… yo mientras me iba relajando para dormir, cuando a la media hora empiezo a oír como roncaba, hacia mucho tiempo que no me reía como en aquel momento, reía de alegría por él. Me acuerdo cuando nos levantaron, yo me quede mirándolo y el puso una cara de extrañeza diciendo “he dormido, he dormido”, a partir de ese día ya se le quito la obsesión de dormir y estábamos mucho rato jugando a las cartas y hablando de nuestras vidas, cuando tuvimos ya que despedirnos nos reíamos de aquel primer día que nos conocimos.
Saqué una gran conclusión de aquellos días, puede haber muchos motivos para que no durmamos, pero la ansiedad por dormir viene de nosotros mismos y eso es mucho peor que el hecho de no dormir en si, así que como decía la canción de Sabina: "Olvídate del reloj, nadie se ha muerto por ir al curro sin dormir..."



